Las lenguas del mundo y de Europa

La mayor parte de la información de este apartado está extraída de éste sitio web promovido por el Ministerio del Interior que recoge un extensísimo estudio sobre las lenguas del mundo, y que os invito a visitar si queréis ampliar información.

Las lenguas, vistas a lo largo de la historia, se comportan de manera similar a como lo hace un ser vivo. Van expandiéndose, colonizando territorios antes ocupado por otras lenguas y evolucionando a medida que se adaptan a las nuevas características del territorio y a los sustratos que han dejado tras de sí las lenguas anteriores. De esta adaptación surgen nuevas lenguas, diferentes entre sí pero con un antepasado común.
Lo único que me interesa que sepáis de este mapa es que todas las lenguas del mundo, aproximadamente unas 6000, derivan directa o indirectamente de tan solo unas pocas familias lingüísticas (y unas pocas permanecen descatalogadas). También quiero que reflexionéis sobre la importancia que estas familias tienen en la manera de concebir el mundo de sus hablantes. Pensad que se trata de lenguas que perdieron todo contacto (tal vez nunca estuvieron en contacto, pero eso no lo podemos saber con exactitud) en fechas cercanas al siglo cuarenta antes de Cristo. Imaginad cómo ha podido afectar semejante lapso de tiempo a la hora de nombrar, concebir y explicar el mundo.
Nosotros vamos a centrarnos únicamente en la familia de lenguas que nos afecta, a la que pertenece el castellano y la propia de esta “pequeña” parte del mundo que es Eurasia.

EL INDOEUROPÉO

La familia indoeuropea fue identificada como tal por Sir William Jones en el siglo XVIII tras estudiar la lengua sánscrita (de la India) y comprobar su similitud con la latina y griega, no sólo en su vocabulario sino también en su sistema gramatical e inflexiones. Jones concluyó que las tres lenguas tenían un solo antepasado común, del cual surgieron también las lenguas germánicas y celtas. Al hilo de esta conclusión se llegó a otra y era que los grupos eslavo y báltico también pertenecían a esta familia, junto con el armenio y albanés.
Respecto a la ubicación original de los pueblos indoeuropeos muchos sostienen que proceden del nordeste del Mar Negro, lo que facilitó su adentramiento en los Balcanes y en Anatolia hacia el oeste y luego a Irán y la India hacia el este y el sur, hacia mediados del primer milenio a. C. Consideraciones lingüísticas, históricas y geográficas indican que los hablantes de proto-indoeuropeo eran una población relativamente pequeña y homogénea de Eurasia que hacia el 4.000 a. C. experimentó una importante expansión y fragmentación. Algunos eruditos creen que los indoeuropeos eran portadores de la cultura de los kurgan del Mar Negro, del Cáucaso y del oeste de los Urales.
La familia de lenguas indoeuropea es una de las más extendidas geográficamente e incluye a la mayor parte de las lenguas europeas pero también se extiende por Irán, Afganistán y el subcontinente índico, tal como muestra el mapa.

El albanés se habla en Albania y en regiones aledañas de Bosnia-Herzegovina y Grecia por unos 4 millones de hablantes. El griego se habla en Grecia por unos 10 millones de personas. Las lenguas célticas están radicadas en Irlanda, Gran Bretaña y la costa noroccidental de Francia.

Antiguamente se hablaron en la península italiana un cierto número de lenguas itálicas, pero todas, menos el latín, se extinguieron. Las descendientes del latín se conocen colectivamente como lenguas romances, una rama compuesta de unas 20 lenguas pero hablada por unos 900 millones de personas como lengua materna y otros 300 millones como segunda lengua. De ellas el castellano o español es la más hablada, siguiéndole el portugués, francés, italiano, rumano, provenzal, catalán, gallego y sardo.

La rama germánica es hablada por unos 600 millones de personas, siendo el inglés la más hablada de todas ellas y también la más hablada del mundo como segunda lengua. Otras importantes lenguas germánicas son el alemán, el holandés, el sueco, el danés, noruego, yiddish, afrikáans e islandés. Sólo dos lenguas bálticas sobreviven actualmente: la lituana con 3 millones de hablantes y la letona con 2 millones. La rama eslava comprende una docena de lenguas habladas por unos 290 millones de hablantes, siendo la rusa la más numerosa, pero también son importantes la ucraniana, la polaca, serbocroata, checa-eslovaca, bielorrusa, búlgara, eslovena y macedonia. La rama más numerosa de lenguas de la familia indoeuropea es la indo-irania, extendida por Irán, Afganistán, Pakistán, India, Nepal, Bangladés y Sri Lanka. En total cuenta con unos 750 millones de hablantes. También encuadrada en esta rama está la lengua romaní, la lengua de los gitanos, subdividida en un gran número de dialectos ininteligibles entre sí.

One Comment

  1. aladelta
    Posted 21 enero 2010 at 0:26 | Permalink

    También existe la teoría de que las lenguas indoeuropeas se extendieran por Europa desde Anatolia con la expansión de poblaciones neolíticas, que serían hablantes de estas lenguas.

    Otra teoría apunta al Origen de esta familia lingüística en Grecia, también relacionada con la expansión de poblaciones neolíticas que se desarrollaron rápido al desarrollarse la navegación y el comercio.

    Y la más interesante y menos importante para los europeos (fruto de un europeocentrismo evidente) es la que afirma que el verdadero origen de la familia indoeuropea está en la India, basado en el hecho de que los vedas tienen costumbres de más de 6000 años de antigüedad y desmontan la teoría de invasiones arias externas a la India y afirman que los arios estuvieron siempre en suelo Indio. Pruebas arqueológicas recientes avalarían dicha teoría.

    Saludetes🙂


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