según el ámbito de uso

Nuestra actividad como individuos se realiza en diversos “espacios” o “círculos” -la familia, los amigos, el instituto,…- que conforman los distintos espacios de comunicación social, áreas en las que se difunden y se producen nuestros actos de habla: Ámbito literario, Ámbito científico, Ámbito social, jurídico administrativo, familiar…
Estos distintos espacios son los que reciben el nombre de ámbitos de uso. En definitiva, el ámbito de uso es el espacio en el que un texto se leerá o se escuchará.
No existe una clasificación unánime, así que yo os propongo la clasificación que trabajamos en clase y que establecía dos grandes grupos:

Ámbito de uso personal:

– Ámbito familiar y de amistades
– Ámbito social
– Ámbito religioso (en algunos casos)

Ámbito de uso profesional:

– Ámbito periodístico.
– Ámbito publicitario.
– Ámbito político.
– Ámbito jurídico-administrativo.
– Ámbito académico educativo (donde entraría el científico y el humanístico)
– Literario (que escapa en cierta medida a la categoría “profesional)

Por suerte, en el examen que haremos el texto que aparezca tendrá un ámbito de uso bastante restringido, y con mucha dificultad excederá los ámbitos periodístico, político, jurídico-administrativo, académico- educativo o literario.
Al contrario que en el resto de tipologías, en las que acudimos a rasgos puramente lingüísticos e internos para determinar la adscripción de un texto, cuando se trata del ámbito de uso debemos fijarnos minuciosamente en el paratexto, esto es, la información exterior al cuerpo del texto como un titular, la fuente, el nombre de la obra al que pertenece, si se trata de un extracto, si lo es de una obra literaria o de un artículo académico, el formato, el autor… Aunque algunos ámbitos de uso tienen un lenguaje muy especializado, no existen rasgos lingüísticos propios de cada ámbito de uso porque el ámbito es el contexto en que se realiza la comunicación. Imaginemos por ejemplo un texto literario que transcribe una conversación entre personas analfabetas, un juez que a la hora de dictar su sentencia pierde los estribos o un científico que en mitad de su ensayo se permite una licencia humorística… se trata de casos en los que aunque se pierdan las formas lingüísticas convencionales no dejan de pertenecer al ámbito de uso en el que se realizan.

Para ilustrar todo esto os brindaré algunos ejemplos de tipos de textos que pertenecen naturalmente a estos ámbitos de usos destacados:

– Ámbito de uso periodístico: noticia, editorial de periódico, columna periodística, artículo de opinión…
– Ámbito de uso político:discurso, bases estatutarias, manifiesto ideológico, campaña electoral
– Ámbito de uso jurídico-administrativo: ley, instancia, sentencia
– Ámbito de uso académico-educativo: artículo especializado o divulgativo, reseña, conferencia, tratado, libro de texto, ensayo, manual…
– Ámbito de uso literario: novela, obra de teatro, poema, relato…

Escribe un comentario

Required fields are marked *
*
*

A %d blogueros les gusta esto: