Lenguaje, lengua y habla. La lengua como sistema: unidades y niveles.

Ferdinand de Saussure

Lenguaje, lengua y habla



“El ser humano habla. Hablamos en la vigilia y en el sueño. Hablamos sin parar, incluso cuando
no pronunciamos ninguna palabra, sino que escuchamos o leemos; hablamos tanto si nos dedicamos
a una tarea o si nos abandonamos en el ocio. Hablamos constantemente de una u otra forma.
Hablamos, porque hablar es connatural al ser humano. El hablar no nace de un acto particular de la
voluntad. Se dice que el hombre es hablante por naturaleza. La enseñanza tradicional dice que el
hombre es, a diferencia de la planta y de la bestia, el ser vivo capaz de hablar. Esta afirmación no
significa que el hombre posea junto a otras facultades, la capacidad de hablar. Mas bien quiere
decir que es el propio lenguaje lo que hace al hombre capaz de ser el ser vivo que es en tanto que
hombre. El hombre es hombre en cuanto que es capaz de hablar.”

MARTIN HEIDEGGER

LENGUAJE: En términos genéricos, se habla de LENGUAJE siempre que encontramos un conjunto de signos de la misma naturaleza, cuya función primaria es permitir la comunicación entre organismos. Esto produce un alto grado de ambigüedad, y así hablamos del “lenguaje de las flores”, del “lenguaje de las abejas” de “lenguajes informáticos”, incluso del “lenguaje del amor”.

Pero en el caso concreto del LENGUAJE VERBAL HUMANO, nos encontramos frente a una facultad biológica y psicológica exclusiva del homo sapiens; el sistema simbólico más poderoso de cuantos se conocen y que ha hecho posible la tradición, la historia y la cultura. Se trata de un LENGUAJE como todos los demás pero con algunas características que lo hacen más especialmente complejo y poderoso: cumple diversas funciones a demás de la comunicativa, puede referirse a sí mismo, puede hacer muy precisa referencia a realidades alejadas en el tiempo o el espacio…

Para resumir, diremos que el LENGUAJE es una facultad. Compartida por muchos organismos pero especialmente potente en el ser humano.

LENGUA: Dentro del LENGUAJE VERBAL HUMANO, encontramos una doble naturaleza: el sistema de signos que todos conocemos, por un lado, y la materialización que cada uno de nosotros hace de ese sistema de signos, por otro. Cuando alguien con dificultades para pronunciar el fonema /r/ dice algo como “el pejo mojdió a su amo”, todos entendemos que lo que ha querido decir en lugar de “j” (/x/) es /r/. Y de hecho esa /r/ variará sensiblemente en cada uno de nosotros. Cada una de esas variaciones, incluídas las realmente problemáticas como la que hemos visto, constituiría el HABLA, mientras que la frase entendida en términos ideales y compartidos por todos sería la LENGUA.
Para Saussure, quien inventó todos estos conceptos a principios del siglo XX, la LENGUA es una institución social en el sentido de que el individuo la recibe pasivamente, de que es exterior al individuo; ella es un contrato colectivo al que todos los miembros de la comunidad deben someterse si quieren comunicarse es “un tesoro depositado por la práctica del habla en los sujetos que pertenecen a una misma comunidad”.
Fijaos la similitud del concepto LENGUA con el concepto IDIOMA.

HABLA: Frente a la lengua como producto social, el HABLA se define como “el componente individual del lenguaje”, como un “acto de voluntad y de inteligencia”

En primer lugar, está constituida por “las combinaciones gracias a las cuales el sujeto hablante puede utilizar el código de la lengua para expresar su pensamiento personal” y , en segundo lugar, por “los mecanismos psicofísicos que permiten al propio sujeto exteriorizar estas combinaciones”.
Esas combinaciones son las que comentábamos el otro día, que impiden a cualquier hablante de español decir “hace muy frío hoy”. Los mecanismos que permiten al sujeto exteriorizar estas combinaciones son físicos en el sentido de “articulatorios”, como el ejemplo del “pejo”, o de la pronunciación exagerada de la /r/ por un locutor deportivo; y son psíquicos en el caso de la interpretación desviada, voluntariamente o no, de las posibilidades combinatorias, por ejemplo en “por ahí viene el altobús” o cuando un poeta como Jean Arp afirma que “el elefante está enamorado del milímetro”.

Si el habla corresponde a un acto individual y no a una creación pura es por su naturaleza eminentemente combinatoria.
Lo que sí resulta claro es que estos dos conceptos, LENGUA – HABLA, sólo encuentran una definición completa en el proceso dialéctico que los une: no hay LENGUA sin HABLA y no hay HABLA que esté fuera de la LENGUA. “El lenguaje tiene un lado individual y un lado social, y no se puede concebir el uno sin el otro”.

La LENGUA es a la vez el instrumento y el producto del HABLA — nos encontramos ante una verdadera dialéctica—.

Unidades y niveles del sistema lingüístico

A) Nivel fónico.
-Sus unidades básicas son los fonemas, “unidades mínimas abstractas semánticamente distintivas, que conforman el sistema fonológico de una lengua”.

-Los fonemas se definen por su relación con los restantes elementos del sistema y se caracterizan por sus rasgos distintivos.

-Cada lengua tiene sus propios rasgos distintivos.

-Los fonemas son estudiados por la Fonología.

B) Nivel morfosintáctico.
-En el nivel morfológico se estudian las unidades dotadas de significado desde el punto de vista de la forma. Son estudiados por la Morfología.

-En el nivel sintáctico se analizan estas unidades en combinación.

C) Nivel léxico.
-Sus unidades mínimas son los lexemas

-La lexicología estudia los lexemas, la semántica sus significados.

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