según la modalidad

La modalidad textual es la manera en la que un texto aporta un determinado tipo de información. Cuando se trata de determinar la modalidad de un texto completo es difícil que solo encontremos un tipo de modalidad discursiva. Se habla entonces de “secuencias textuales”: siempre tendremos secuencias más narrativas, más descriptivas, más argumentativas… nuestra tarea consistirá en localizar esas secuencias y, en ocasiones, concluir cuál es la predominante.

Las modalidades textuales que podemos encontrar son las siguientes:

Exposición.

Argumentación.

Descripción.

Narración.

Diálogo.

En este apartado del comentario ya no tenemos que atender tanto al contexto social en el que se inscribe el texto, como debíamos hacer cuando determinábamos el ámbito de uso. Lo que aquí nos interesa es la información explícita, la realidad material del texto que tenemos en las manos, por lo tanto en esta fase tendremos que argumentar nuestra elección con evidencias de tipo formal: gramaticales, sintácticas, por los marcadores discursivos, etc.

Un ejemplo: Los pseudo programas que patrocinan otros programas, esos breves cortes supuestamente informativos sobre salud o economía después de los anuncios normales, tienen un claro ámbito de uso publicitario y una intención persuasiva, pero si atendemos al tipo de información que da, no podemos negar que se trata de textos “expositivos”, ya que prevalece la información llana, sin modalizar y sin apelar al espectador.

Texto expositivo

Uno de las tipologías más importantes, ya que es muy probable que en el examen aparezca un texto en el que predomine el tipo de secuencia expositiva. Digamos que un texto en el que el autor trasmite información para mejorar los conocimientos del destinatario sobre algún tema es un texto expositivo. En los textos expositivos predomina la explicación objetiva de conceptos y fenómenos.

Vosotros, que ya sabéis muchas cosas, si pensáis un poco y miráis en el índice, seguro que podéis decirme cuál será la intención comunicativa y el ámbito de uso más común para los textos expositivos. Esto nos ayudará a hacer una parte del comentario. Pero como hemos dicho, el tipo de información es algo que debe demostrarse con evidencias lingüísticas y éstas son las más comunes:

En el plano morfosintáctico:

- Orden lógico en las oraciones, que son, generalmente, enunciativas.
- Adjetivación especificativa.
- Uso del presente con valor intemporal.
- Estructuras impersonales.
- Conectores que enumeran, comparan, ordenan cronológicamente, expresan causa o consecuencia…

En el plano léxico-semántico:

- Predominio de la denotación (valores informativos de las palabras).
- Léxico especializado.
- Citas de otros autores.

Además de estos rasgos, puede ser de gran ayuda reconocer la estructura del texto que suele ser “lógica”, es decir, ordenada por conceptos que se suceden y no por un eje cronológico o espacial, y además estos conceptos pueden estar ordenados de lo general para llegar a lo particular (sintetizante), de lo particular para llegar a una conclusión (analizante), o partiendo de una idea principal para reforzarla de nuevo en la conclusión (encuadrada).

Texto argumentativo

El texto argumentativo es también interesante porque muchos textos académicos adoptan esta tipología predominantemente en sus secuencias textuales. Es una tipología que se parece mucho a la expositiva por una sencilla razón: cuando argumentamos queremos sonar convincentes, y todo lo que se diga con aspecto de objetividad, con léxico especializado, utilizando el valor informativo de las palabras, y los valores intemporales del presente suena más creíble.

Un texto argumentativo se define sencillamente como un texto subjetivo cuyo propósito es defender una opinión, suelen tratarse de textos en los que se pretende que el lector piense de una determinada manera. Atendiendo a esta definición ya podéis decirme qué ámbito de uso y que intención comunicativa serán las características de este tipo de textos.

En cuanto a sus características lingüísitcas:

Plano morfosintáctico:

- La persona gramatical puede ser primera persona del singular, primera del plural o impersonal
- El receptor o destinatario es el verdadero protagonista, pues la finalidad es influir en su forma de pensar y de actuar.
- Presencia de conectores textuales que expresan contraste u oposición.
- Estructuras sintácticas adversativas condicionales, concesivas.

Plano léxico-semántico:

- A diferencia de los expositivos, en los argumentativos predominan la connotación.
- Modalizaciones. Los rasgos lingüísticos que manifiestan una valoración subjetiva del emisor son: adjetivos explicativos, adverbios que expresan duda, recursos estilísticos, …

La estructura será como en el expositivo, una secuencia de ideas que se suceden de manera lógica. No será extraño que muchos textos argumentativos contengan secuencias puramente expositivas para reforzar, como hemos dicho, su credibilidad.

Textos descriptivos

La descripción no requiere mayor ídem. Ésta es una definición muy difundida:
Secuencia comunicativa en la que el emisor pretende mostrar cómo es un ser, un objeto o una realidad.
Los textos descriptivos suelen ser secuencias textuales que se incluyen dentro de otro texto (narración, exposición, …).

Sus características lingüísticas más destacadas son:

- Predominio de adjetivos ya que es la categoría que nos permite conocer las cualidades o propiedades del objeto.
- Verbos de estado en presente o imperfecto de indicativo
- Uso de comparaciones, metáforas, …
- Se utilizan oraciones copulativas o atributivas
- Conectores espaciales.
Su estructura seguirá un orden espacial siempre que se describan objetos, lugares, seres… aunque si lo que puede usar otros ejes como el lógico o el temporal si se trata de la descripción de estados de ánimo, o si existe una intención poética.

El texto narrativo

Un texto narrativo es fácil de detectar; principalmente se caracteriza por ser el relato de acontecimientos de diversos personajes, reales o imaginarios, desarrollados en un lugar y a lo largo de un tiempo. Por supuesto esto lo convierte en un tipo de texto muy apto para la construcción novelesca así como para el relato de sucesos propio del periodismo.

Sus características lingüísticas:

Plano morfosintáctico:

- Uso de tiempos pasados o de presente histórico.
- Uso de conectores temporales.

Plano léxico-semántico:

- Predominio del verbo.

La estructura del texto deja de ser necesariamente lógica en este tipo de secuencias textuales y se limita casi siempre a seguir un orden temporal, ya sea este lineal, retrospectivo o truncado.

Aparece una noción en el texto narrativo que hasta ahora no había tenido mayor importancia: el narrador. El emisor que tiene que contar unos hechos, puede elegir la perspectiva desde la que contarlos.
El narrador es un personaje creado por el autor que tiene la misión de contar la historia. Hay diferentes tipos de narrador según la información de que dispone para contar la historia y del punto de vista que adopta.

Tipos de narrador:

DE 3ª PERSONA
– NARRADOR OMNISCIENTTE ( que todo lo sabe). El narrador omnisciente es aquel cuyo conocimiento de los hechos es total y absoluto. Sabe lo que piensan y sienten los personajes: sus sentimientos, sensaciones, intenciones, planes…

– NARRADOR OBSERVADOR. Sólo cuenta lo que puede observar. El narrador muestra lo que ve, de modo parecido a como lo hace una cámara de cine.

DE 1 ª PERSONA
– NARRADOR PROTAGONISTA. El narrador es también el protagonista de la historia (autobiografía real o ficticia).

– NARRADOR PERSONAJE SECUNDARIO. El narrador es un testigo que ha asistido al desarrollo de los hechos.

DE 2 ª PERSONA
– El NARRADOR HABLA EN 2ª PERSONA. Crea el efecto de estar contándose la historia a sí mismo o a un yo desdoblado.

EJEMPLOS:
3ª Persona: Narrador omnisciente

La mañana del 4 de octubre, Gregorio Olías se levantó más temprano de lo habitual. Había pasado una noche confusa, y hacia el amanecer creyó soñar que un mensajero con antorcha se asomaba a la puerta para anunciarle que el día de la desgracia había llegado al fin.
3ª Persona: Narrador observador

Luego se habían metido poco a poco las dos y se iban riendo, conforme el agua les subía por las piernas y el vientre y la cintura. Se detenían, mirándose, y las risas les crecían y se les contagiaban como un cosquilleo nervioso. Se salpicaron y se agarraron dando gritos, hasta que ambas estuvieron del todo mojadas, jadeantes de risa.

1ª persona: Narrador protagonista

Me niego a corresponder, a representar el papel de esposa de alto status, que esconde su cansancio tras una sonrisa, lleva la batuta en conversaciones sin fuste, pasa bandejitas y se siente pagada de su trabajera con la típica frase: Has estado maravillosa, querida.

Narrador en 2ª persona
Estás a punto de empezar a leer la nueva novela de Italo Calvino, Si una noche de invierno un viajero. Relájate. Recógete. Aleja de ti cualquier otra idea. Deja que el mundo que te rodea se esfume en lo indistinto. La puerta es mejor cerrarla; al otro lado siempre está la televisión encendida. Dilo en senguida, a los demás: “¡No, no quiero ver la televisión!” Alza la voz, si no te oyen: “¡Estoy leyendo! ¡No quiero que me molesten!” Quizás no te han oído, con todo ese estruendo; dilo más fuerte, grita: “¡Estoy empezando a leer la nueva novela de Italo Calvino!” O no lo digas si no quieres; esperemos que te dejen en paz.

Aquí os dejo este interesante “slideshare” sobre los textos narrativos, que incluye muchas de estas reflexiones y más.

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